Cairo, oggi: 40 gradi e piazza Tahrir come da foto.

 

Situazione simile a Suez e Alessandria.

Intanto, c’è quest’ottima analisi di Javier Valenzuela su El Pais: La batalla del Nilo. Metto solo il primo paragrafo e magari, tra un po’, la traduco.

La revolución egipcia se ahoga, mejor dicho, la estrangulan los aún dominantes poderes del régimen de Mubarak: esos militares que no quieren enfilar con paso firme la senda de la transición democrática; esos policías que dejan que se extienda la delincuencia y con ella la nostalgia de la mano dura; esos jueces que aplazan una y otra vez las vistas contra los torturadores y asesinos de los últimos años; esos medios de comunicación públicos (los únicos existentes fuera de Internet) que despotrican del cambio… La asfixia también la precariedad económica, y en particular el tremendo descenso del turismo extranjero, y no le ayuda, desde luego, la división de las fuerzas opositoras, la ruptura de la unidad heroicamente forjada el pasado invierno en la plaza del Tahrir.

Por eso los demócratas egipcios están convocados a reunirse de nuevo mañana, viernes, en el ágora de Tahrir. Se trata de resucitar la magna asamblea que devolvió el orgullo al pueblo de Egipto, suscitó la admiración del planeta y consiguió que el faraón Mubarak fuera derrocado por sus propios soldados.